viernes, 3 de agosto de 2007

Estudiantes estrella: pongame un uno, maestra!

Cuando llegamos a Kassel, se nos dijo que la escala era al reves y que habia que sacarse puros unos, porque esa era la mejor nota. Nunca crei que seguiriamos la regla tan al pie de la letra. Nos mandaron la nota del trabajo final del ramo de Gender and Work, y nos sacamos un 1. De puras sapas vimos las notas de los otros companeros y oh! Notas mas bajas que la nuestra, estuvimos entre las mejores... No es por quebrarme, no quiero que lean aqui y digan que somos un par de agrandadas. Lo que pasa es que, al menos a mi parecer, es super meritorio que las alumnas de intercambio se saquen mejor nota que el resto del perraje que ya lleva dos semestres estudiando el master. Y si a eso le sumamos que para sacarse 1 viajando todo lo que nosotras hemos viajado, mas merito aun.

Y hay mas. En enero, cuando aun no sabiamos que la Universidad de Concepcion nos mandaria aca, Nicole y yo tomamos unos electivos de verano que dieron en nuestro magister en Conce. Los ramos duraban un par de semanas, y el trabajo final debia entregarse durante este semestre. Pero resulto que, cuando nos ganamos la beca para Alemania, pedimos que esos trabajos se postergaran hasta nuestro regreso. Lo malo fue que nos dieron la pasada para uno no mas, y el otro habia que hacerlo durante nuestra estadia aca. Se trataba del eterno debate cuantitativo-cualitativo en las Ciencias Sociales, asi que, pensando en que el estudiar aqui nos permitia hacer cosas interesantes, decidimos ver como los estudiantes de Sociologia de la Universidad de Kassel enfrentaban el tema a la hora de decidir por una metodologia cuando escribian sus tesis de grado. Fue asi como, por alla por junio, estabamos desesperadas revisando las tesis de los sociologos con ayuda de nuestros amigos de aqui, debido a que (obviamente) estan escritas en aleman y para ver la metodologia habia que sentarse a revisar una por una las 107 tesis disponibles en la Biblioteca de la Uni-Kassel. Estuvimos en la Biblio encerradas una semana revisando tesis con Rocio, Thomas, Gjergj, Nochy y Johanna, pero valio la pena. Hace unos dias, la senora Fanny (secre del Magister en Chile) nos mando un mail diciendonos que el profe nos puso un 100, lo que equivale a un 1 de aca, o un 7 del colegio... Ahi nuestra felicidad fue completa. Ahora tengo que agradecerle a toda esa gente que nos ayudo.

Dear friends: do you remember that assigment that Nicole and I had to send to Chile last month, when we were reviewing the Sociology Thesis to know about the methodology that they used? Well, from Chile they sent us our mark for that assigment: we have got a 100! In our scale, a 100 is the best, like a 1 here, so, we really want to say THANKS A LOT FOR ALL OF YOU; because without your help, we wouldn´t obtain such a great mark.

We are going to miss you a lot in Chile, we will never forget you, our wonderful friends... It was really really nice to meet you and I really hope to see you again, before I will go back to my country.

So, thanks again and enjoy the pictures! Magdalena

Aqui con Thomas, nuestro amigo Aleman. Esto fue hace poquito, cuando fuimos a Paris. Vielen Dank für deine Hilfe, lieber Thomas!
























Con Rocio, mi amiga de Colombia, a la que deberiamos prenderle un altar porque estuvo un dia completo con nosotras ayudandonos como con 30 tesis... un sol. Gracias Rocio!



















Este es mi amigo Gjergj, de Albania. Lo conocimos porque trabaja en el laboratorio de computacion y siempre estabamos alla. Este cabro habla un poquito de espanol y tambien italiano, el que aprendio a punta de ver peliculas de mafia italiana, tipo el Padrino y cosas asi... increible.























Y por ultimo, con Johanna (la rubia) y Lisa, que tambien nos ayudaron con esto de las tesis. Esta foto es muy importante, porque estas tres lindas niñas estaran en Chile el proximo semestre. Es decir, no solo su servidora regresara al pais del vino, sino tambien estas dos hermosas y adorables alemanas, que son las elegidas para ir a la Universidad de Concepcion como alumnas de intercambio de la Universidad de Kassel. Que tal? preparense chilenitos...

lunes, 30 de julio de 2007

Paris, la ville de l'amour

París, la ciudad de las luces, del lujo, del amor. Así mismo es, preciosa, iluminada, de sueño. Creo que en este viaje he visto más cosas hermosas que en toda mi vida, y tengo la sospecha que en el resto de lo que me queda de vida también. Pero filo, aún no se acaba y las tres semanas que me quedan acá las voy a disfrutar al máximo. París fue la recompensa de fin de semestre, de que por fin terminamos todo en la universidad, salvo el trabajo para el 15 de agosto que nos persigue como una nubecita negra sobre nuestras cabezas.
Para ir a París hicimos un “team” chileno-australiano-alemán, porque fuimos con Thomas, nuestro amigo germano que habla español porque se cree brasileño. Thomas también habla francés, y como nos metieron el cuco de que los franceses son nacionalistas y no nos iban a pescar si les hablábamos en inglés, decidimos llevar refuerzos. Pero tal como todo lo que me dijeron de Europa antes de llegar, ES UN MITO, los franceses hablan inglés igual como se habla en el resto de los países europeos, así que refuerzo aún más mi creencia: el inglés es el idioma universal.
Lo que sí no es un mito, es que París es caro. Sin embargo, no es más caro que Venecia, que sigue siendo mi referente en carestía. Pero evidentemente todo cuesta más que en Alemania o España. Para un turista pobre, lo más recomendable es ir al supermercado y comprar frutas, o bien comer baguette todos los días. Como dato anecdótico, no vengan a París si tienen más de 25 años, porque todas las promociones y descuentos para subir a la Torre Eiffel, Arco del triunfo, etc; son para menores de 25. Así que estoy en la quemá, el próximo año ya no la cuento…
La cantidad de monumentos y lugares famosos es impresionante, así que les dejo una seguidilla de fotos de cada uno. En los próximos días subiré cosas específicas de cada uno, así que ¡atentos! Por ahora a disfrutar una selección con lo mejor de París, la belle París…
Debido al tour de France, esta imagen es típica: el Arco del Triunfo iluminado para recibir a los ciclistas. Es una tremenda construcción ubicada al final de la avenida Campos Elíseos (Les Champs Élysées) y a la cual se puede subir pagando la módica suma de 5 euros (sólo si se es menor de 25; Thomas la sufrió con esto…), con una vista preciosa de París…

















Qué Dom de Colonia, qué monumento a Hércules, la Torre Eiffel sí que la lleva… a ésta le voy a dedicar un post entero, así que por ahora, sólo le
s cuento que subir a la torre es disfrutar la torre. No es sólo subir y llegar arriba, ella entera es una atracción. Como en la mitad de la torre hay cafeterías, un cine, un restaurant, etc. Gracias, pueblo francés, por brindar al mundo este maravilloso monumento. Acá está el “team” internacional: Magda (Chile), Thomas (Alemania) y Nicole (Chile-Australia) disfrutando de los campos de Marte con la Torre Eiffel a sus espaldas.
















¿Qué diría Víctor Hugo se me viera acá? Esta es la Catedral de Notre
Damme, donde este escritor ambientó su novela y su mítico personaje de Cuasimodo tocando las campanas. No lo vimos, pero la catedral es impresionante.





















Y siguiendo con las catedrales, acá estamos en la del
Sacré Coeur (Sagrado Corazón), la que se ubica en una colina sobre París, y es visible desde casi todos los puntos de la ciudad. Personalmente, me gustó más ésta, aunque ya he visto tantas en este viaje, que al final las encuentro todas bonitas.





















EL LADO CULTURAL. En París visitamos dos museos, y demás está decir que uno de ellos fue el Museo del Louvre. Según Dan Brown (el autor del Código da Vinci) para ver todas las piezas del museo detenidamente (es decir, pararse al menos un minuto frente a cada una) se necesitan cinco semanas. Nosotros estuvimos allí sólo cinco horas. ¿Será suficiente? No sé, pero al menos vi la Mona Lisa de da Vinci, la Venus de Milo y todas las piezas importantes. Aquí una instantá
nea mía en las afueras del museo, con la pirámide de fondo.























El otro museo que visitamos fue el Hotel de los Inválidos, una construcción realizada para dar hospedaje a los soldados heridos de guerra en el siglo XVIII.
Hoy en día es un museo que alberga piezas militares y tumbas de personajes importantes, como ésta que está a mis espaldas. ¿Saben de quién es? DE NAPOLEÓN BONAPARTE, ahhh, esa onda… cuándo iba a pensar que estaría frente a los huesos del inmortal Napoleón…

















Y la última: el mítico Moulin Rouge. Precioso, lujoso, fastuoso, y todos los adjetivos cacofónicos imaginables. ¿Entra
mos? Ni cagando, es carísimo, la entrada más barata (con derecho a ver el show y tomarse media champagne) vale 89 euros, más de 60 lucas chilensis. Gracias…
Voulez-vous coucher avec moi, ce soir?

sábado, 28 de julio de 2007

Las mañanitas en Alemania...

El domingo 22 de julio fue Santa Maria Magdalena, mi santo, o mas bien dicho, "el santo de tu difunta madre", como dice mi papa, porque ella se llamaba asi. Como sea, en Chile mi familia siempre me celebra. Este año iba a pasar piola, pero no fue asi, gracias a ti Pedro, que siempre piensas en mi. Quiero contarlo aca para que todos lo sepan, para que todos vean el lindo ramo de rosas que me mandaste por medio de la Nicole. Ese domingo, como a las 8 am, me llamaste a mi celular y me dijiste que viera debajo de mi cama, y oh! sorpresa, rosas rojas en el dia de mi Santo...

Te amo negro, gracias por tu paciencia, por tus delicadas atenciones, por tenerme tan presente pensando en mi. Soy afortunada moreno, siempre amandonos, siempre juntos.

Un beso, Magdalena.







Varias de Pamplona: Pobre de mí, se terminó San Fermín...

Esto ya es lo último que subo de España, porque después se viene la Belle París. En Pamplona, el carrete se vive de dos maneras: una son los pubs donde van “los pijos” (que según Carlos, nuestro amigo pamplonica, vienen a ser “los cuicos”) y las peñas, que son el carrete del pueblo. Pallá fuimos nosotras, obvio, y al final nos quedamos casi todas las noches en “El Juncal”, una peña flamenca con música en vivo. Como fuimos tantas veces, al final terminamos haciendo amistad con los cantantes. He aquí una fotillo nuestra con el “team” del Juncal, Ángel (voz) y Rafa (guitarra) que a todo esto son gitanos auténticos, como toda la gente que trabajaba allí, partiendo por la dueña, que era profe de flamenco. Yo estaba en mi salsa, obvio.




















Tanto es así que al final terminé, como siempre, cantando en el escenario. Parece que esta veta artística la he desarrollado más en Europa que en Chile… la cosa es que, al ritmo de Gipsy Kings, desplegué todo mi talento (envalentonada por el vino español) y mi amiga Nicole grabó mi performance… He aquí una evidencia audiovisual del momento.






Entre los múltiples espectáculos que había en Pamplona, estaba una feria con puestos de juegos, apuestas, tiro al blanco, etc. También había entretenciones tipo Fantasilandia. Desde un principio, decidimos hacerle empeño a los peluches de Los Simpsons, cada una por sus propias vías. Yo le jugué al básquetbol, tenía que encestar tres pelotas, pero para ser honesta, apesto. El profesor Falcón estaría avergonzado de mí, todo mi training escolar perdido con el paso de los años… La Nicole, por su parte, le jugó a los globos, había que reventar tres tirando tres dardos. Mi amiga tuvo mucho más éxito, se llevó a la familia casi completa, pero se apiadó de mí y me regaló un Bart Simpsons, qué linda eres Nicole… Un par de fotitos del emotivo momento…




































En esta ruedita nos subimos Nicole y yo. Personalmente, me habría subido a varios juegos más, pero mi amiga no soportó, la rueda en realidad era bastante grande y super rápida, y como no queríamos que la Nicole vomitara las papas fritas, lo dejamos hasta ahí.















¿Y dónde dormimos? Bueno, técnicamente no dormimos, pero estuvimos al menos unas cuatro horas diarias metidas dentro del saco. La tónica era dormir después del medio día en los pastos de la ciudadela, pero hubo una noche en que nos tiramos al lado del río, como a las 4 am. Esta foto es a las 7:30 de la mañana, cuando nos despertamos para ir a ver el encierro y no nos dejaron pasar porque habían cortado el camino.











Y la última: me comprometí a tomarme una foto con el atuendo típico de San Fermín, y aquí estoy: pantalón y polera blanca (con florcitas, pa’ hacerlo más femenino) faja al cinto y pañoleta roja al cuello. ¿Me veo bien? Demás poh, QUE VIVA SAN FERMÍN!!

viernes, 20 de julio de 2007

¡Corre, que vienen los toros!

El encierro es brutal. Es estúpido, es violento, es excitante. Sólo lo vimos un día, pero no fue nuestra culpa, lo intentamos una y otra vez, hasta que finalmente lo logramos. El encierro es todo eso que siempre querré hacer y nunca haré. Cientos de hombres corriendo delante de una tropa de toros enfadados, deseosos de pegarle una cornada a esas nalgas vestidas de blanco y rojo que se menean delante de sus cabezas. Mientras estuvimos en Pamplona no hubo muertos, pero sí un sinfín de heridos, en todas las partes imaginables del cuerpo. Brutal.

Ante todo, quiero aclarar algunos mitos sobre los encierros, creados principalmente por lo que uno ve en la televisión. Los toros que sueltan no son “cientos”, ni siquiera una “manada”, sólo son seis, acompañados de cuatro o cinco toros domesticados (bueyes, supongo; no me imagino de qué otra forma se domestican). A los toros los tienen en un corral frente al río, y son los mismos que en la tarde se enfrentan a los toreros en la Plaza de Toros. Es así como cuando uno los ve correr, si es que tiene ojo de lince y si compró el diario a tiempo, puede distinguirlos por su “identidad” entre la multitud (ya dije que el diario publica todos los días una “biografía” de cada toro que corre). La cosa es que para llevar a los toros desde el corral hasta la plaza (para “encerrarlos” en la plaza, de ahí el nombre “encierro”), no encontraron nada mejor que hacerlos correr todo ese trayecto (unas 10 cuadras, por lo bajo) acompañados del perraje que los incita. He aquí otro mito: en la tele, parece que fuera un montón de rato que los toros corren, pero es tan rápido todo, que en total el encierro no dura más de dos minutos. Esto sucede durante los ocho días de San Fermín, puntualmente a las 8 de la mañana.

Hay tres formas de ver los encierros. La típica que vemos en la televisión es con la gente cómodamente instalada en los balcones de añosos edificios de la estrecha calle Estafeta, principal vía por donde la caravana pasa corriendo. Pero instalarse en un balcón y mirar hacia abajo cuesta 40 euros por persona (unas 30 lucas chilensis). Este precio es para los sudacas como nosotras, porque ya cachamos que como te ven, te cobran. Conocimos a un norteamericano que preguntó cuánto le cobraban por instalarse en un balcón, y le dijeron 100 euros, jajaja… la “módica suma” le incluía desayuno post encierro, sillones de felpa, vista privilegiada, etc. Lo que no le dijeron al gringuito es que, en promedio, los toros tardan tres segundos en pasar por la calle sobre la cual está ubicado tu puto balcón. Weones estafadores…

La segunda manera es ponerse lisa y llanamente en las murallas de las calles del recorrido, en algún recoveco de una puerta, o detrás de las barreras de contención que ponen para que los toros no tomen otra calle. Esto es re peligroso, porque generalmente los toros que se “descuelgan” (los que se salen del grupo y se quedan atrás corneando gente) las emprenden contra el weonaje que está parado a los lados y que no halla qué hacer cuando ve a un animal de 700 kilos corriendo desaforado en la misma dirección donde están. Lo que también es típico es que los tipos que vienen corriendo se cansen y se metan entre la gente, y el toro que los seguía las emprenda contra esa misma gente… Y lo peor que puede pasar es que el toro se resbale y se caiga sobre alguien (aplastándolo), y se pare pal otro lado (no hacia la plaza, sino hacia el corral, desde donde salieron) y empiece a cornear a la gente sapa que venía caminando detrás de la caravana.

La tercera manera (económica, segura, eficaz) es ponerse detrás de las murallas de Santo Domingo y observar todo el show previo que hacen los corredores antes de empezar, ver salir a los toros desde el corral y mirar cómo se encuentran con los corredores, recorrido que en total dura 10 segundos. Es decir, tres veces más que los tipos que están en el balcón. Para estas dos últimas opciones, el requisito es ubicarse a las 5 de la mañana en el puesto, a más tardar a las 6, porque a las 7 la cuestión ya está que revienta, no cabe nadie. A eso de las 7:30, los corredores empiezan a llegar a Santo Domingo y esperan a que traigan la estatua de San Fermín, la que se ubica en una especie de altar en un hueco de la muralla, y le cantan y rezan por sus vidas. Como a las 7:50 vuelven a rezar, y a las 7:55 rezan por última vez. A las 8 en punto tiran una bengala, y al escuchar el pistoletazo, los corredores se ponen en sus marcas. A la segunda bengala, unos 10 segundos después, sueltan los toros. Uhhhhhhhhhh, son tremendos! Según lo que nos dijo Carlos, un compinche de Pamplona que nos hicimos, los toros corren a 50 kilómetros por hora (en subida, cáchate) y los tipos que corren van a duras a penas a 20 km/h. Es por eso que nadie hace el recorrido entero, los tipos que se ubican al principio se salen en la mitad, o antes, y allí hay más gente esperando que se une a los corredores, y así. Nuestro amigo Carlos nos contó que cuando él tenía 16 años, tuvo la estúpida idea de correr en el último tramo, lo botaron, y cuando se paró, vio una cabeza de toro encima y corrió como enfermo. La cosa fue es que cuando entraron a la arena de la Plaza de Toros, en vez de abrirse hacia los lados, siguió corriendo en la misma dirección que los toros, onda que casi se mete con los mimos toros hacia el corral donde los encierran, hasta que otro corredor lo agarró de un brazo y lo tiró para el lado, jajaja… Después de eso nunca más ha vuelto a correr.

Demás está decir que nosotras tomamos la opción c (la seguridad de las murallas) y por eso puedo contar cómo fue que vi los corredores llegar y los toritos salir. Pero para eso, nos fuimos a instalar a las 5:30 de la mañana a las murallas y aguantamos sin movernos, sin comer, sin ir al baño hasta las 8 am. Hay una cuarta forma, aún más cómoda, que es verlo por la tele, pero para eso me quedo en Chile…

YO ESTUVE AHÍ. Magda instalada en las murallas de Santo Domingo, 7:50 de la mañana. Abajo, los corredores preparándose para el encierro. De fondo, los balcones de 40 euros por nuca.












Los corredores rezando por sus vidas. La costumbre es rezar con un diario en la mano y luego correr con él, no sé para qué. De fondo, el camino por donde aparecen los toros, uhhhh…















PARTIERON! Esta foto la tomé el día anterior, cuando no pude ver el encierro porque nos fuimos a dormir frente al río para estar cerca de los toros y de Santo Domingo (dormimos justo detrás del corral) y cuando empezamos a caminar hacia las murallas, nos encontramos con que estaba cerrado el paso y nos tuvieron ahí hasta que partió el encierro. No importa, al menos tengo la “evidencia”, la foto del momento exacto donde los toros salen del corral. Esa onda…












CORRE, CORRE! Una instantánea de cuando los toros van detrás de los corredores. Esta foto no la tomé yo, pero no importa, cierto?















LOS REZAGADOS. Estos toritos pasan como a las 3 minutos después de que pasan los primeros. También son bueyes y corren más lento y no son peligrosos. Nos explicaban que los toros son animales de manada, y que cuando se ven solos, no saben qué hacer, pero si ven a un camarada, se unen y se van con ellos. El sentido de mandar estos toritos después es que, si alguno de los toros grandes se “descolgó”, cuando ve a éstos se va con ellos hasta la plaza de toros, guiados por supuesto por los pastores (el tipo que viene atrás, con un palo en la foto anterior). ¡¡¡QUE VIVA SAN FERMÍN!!!

jueves, 19 de julio de 2007

Magda cantante en Kassel, Alemania

¡Y se terminó el semestre! Ayer fueron nuestras últimas dos clases y ya todo se acabó, salvo el último trabajo que está para el 15 de agosto. Pero sobrevivimos estoicamente, le hicimos frente a temas de otras áreas, a un país extraño y a gente desconocida. Y en mi caso, a un idioma que no es el mío, a una experiencia que nunca había tenido (salir del país) y a todos mis miedos de alejarme de mis abuelos y dejar mi rutina en Chile. Para mí fue realmente un desafío, y voy a recordar por el resto de mi vida todo lo que he aprendido acá, lo que he ganado, el tesoro que me llevaré conmigo, en mi mente y en mi corazón.

Antes de seguir con España, quiero describir lo linda que fue la fiesta de anoche, para celebrar el fin de semestre. Lo pasé la raja, fue increíble. Resulta que la universidad tiene un grupo que constantemente realiza foros y actividades relacionadas con América Latina (el mismo que nos invitó a representar a Chile a inicios de semestre, en la Semana de América Latina, ¿se acuerdan?). Bueno, este mismo grupo organizó una fiesta latina anoche, y a todos los latinos que estudiamos en la U se nos invitó a presentar un show, onda “muéstrenos su gracia”, pero por supuesto, no todos engancharon. Al final se presentaron como 5 números: una pareja de tango, otra de salsa, un tipo que tocó bosanova y un dueto en guitarra. Y por supuesto, su servidora, quien se subió al escenario a cantar con Paco, nuestro amigo de México.

En honor a la verdad, DEJAMOS LA CAGÁ, fue increíble, la gente se volvió loca aplaudiendo. Cantamos tres canciones y nos ovacionaron como super estrellas, me sentí la raja, pucha, más recuerdos hermosos que sumar a la larga lista que ya tengo. Después, fiesta toda la noche, hasta como las 3 am. Y hoy, levantarse a la una de la tarde a disfrutar de las próximas 4 semanas que nos quedan en Alemania, y junto con ellas, los próximos destinos: París (Francia), Sttutgart (Alemania), Cracovia (Polonia), y Praga (República Checa). Se nos acaba Europa, es cierto, pero mi felicidad es infinita.





Aprovecho de despedirme de ti, Paco: Francisco Moreno Galindo, mi cuate de México. Gracias por darte el tiempo de ensayar conmigo las canciones, aún sabiendo que tienes tanto que hacer en tu práctica en la Volkswagen. Gracias por tu valiosa amistad, sincera y desinteresada, por todos los datos que nos diste cuando recién llegamos aquí, por ser siempre el amigo dispuesto a ayudar. Sé que para ti las despedidas también son difíciles, sobre todo con Cristina, tu linda novia, pero como tú dices, fue lindo mientras duró y los recuerdos quedan por siempre. Eres una gran persona, Paco, y me siento orgullosa de haberte conocido. Te deseo toda la suerte del mundo, acá, en tu país, o donde quiera que vayas. Te queremos mucho, gracias por todo.

Magdalena.

Nicole, Paco y Magda en la primera Fiesta Latina de la Universidad de Kassel, por allá por abril… como pasa el tiempo, amigos míos…


martes, 17 de julio de 2007

Pamplona y la fiesta de San Fermín: una ciudad que no duerme

Sangre, toros, alcohol. Así es Pamplona durante la fiesta de San Fermín. Durante ocho días, la ciudad no duerme, todo es fiesta, copete, toros, encierros y gente vestida de rojo y blanco. La cagá; gente de todas partes del mundo unida en una semana con la misma ropa y las mismas ganas de juerga, de que no pare, de que no se acabe la sangría, de que viva San Fermín…


Nos fuimos a España el lunes pasado, y nos regresamos el viernes, hechas un par de estropajos humanos. Las cuatro noches que estuvimos allí prácticamente no dormimos, todo era juerga, encierros, australianos sobreexcitados con la idea de correr con los toros y gente de todas las edades celebrando a San Fermín.

La rutina es la siguiente. La gente vuelve a la vida a eso de las seis de la tarde, y quienes tuvieron la suerte de comprar un ticket para ver las corridas se dirigen presurosos a la Plaza de Toros, donde está toda la acción: los toreros, los picadores, los toros que van a morir y el gentío desesperado. Cuando termina, la gente va a comer a las ferias que se instalan en Pamplona con comida típica (paella, pulpo, etc.) y espera los fuegos artificiales a las 11 de la noche. Es increíble, pero todos los días hay fuegos, es un concurso internacional y el espectáculo dura casi media hora, es conmovedor… Después de eso empieza la fiesta: cientos de bandas van por la calle tocando música e invitando a los turistas a los cientos (miles!) de pubs y peñas que existen en el casco antiguo de la ciudad. La fiesta dura toda la noche, la juventud toma en las calles, los locales venden bocadillos calientes (una sándwich queso-jamón preparado en pan baguette) y todo es una marea de gente rojiblanca con sangría en la mano. La sangría es una especie de trago típico de esta fiesta, y que en realidad es una bomba alcohólica: martini, vodka, fruta (naranja, duraznos y lo que le apetezca) montado en una base de vino, que lo deja a uno pidiendo agüita después de probarlo… A las 5 de la mañana, los fiesteros que quieren ver el encierro se empiezan a dirigir al recorrido de los toros, porque más tarde no queda espacio. El encierro es el momento en que sueltan los toros desde el corral y los hacen llegar hasta la plaza de toros, con todo el weonaje que corre con ellos. Esto se hace todos los días de San Fermín a las 8 am, y el horario produce que muchos extranjeros que estuvieron tomando toda la noche se envalentonen, corran con los toros, se caigan y dejen la cagá. Consecuencias: cornadas en la piernas, en la cara, en la guata, hasta en las axilas! Gringos y australianos ebrios son las presas favoritas de los morlacos que corren todos los días. Para el desayuno: chocolate caliente y churros.

A las 9 am sale la comparsa de los gigantes y cabezudos desde la estación de autobuses con rumbo a la ciudad. Es un desfile con muñecos, principalmente para los niños, porque San Fermín (a pesar del alcohol en cantidades industriales) es una fiesta para toda la familia. Después de eso, tipín 11 am, la Plaza de Toros abre sus puertas de nuevo, pero en las mañanas el espectáculo es gratuito, y consiste principalmente en atracciones humorísticas con los toritos, porque los grandes (los peligrosos, los de verdad) están en el espectáculo de la tarde, en la corrida.

Después del medio día, hay un sinfín de actividades para los asistentes a la fiesta: misa en la capilla de San Fermín, recitales de jota, etc; pero la mayoría de la gente se va a dormir. Aquí es donde la juventud como nosotras agarra su saquito y se va a dormir a la ciudadela, sobre el pasto, transformando el parque en albergue público. A eso de las 5 e la tarde, nos levantamos a almorzar, y de ahí vuelta a la Plaza de Toros de nuevo… ¡que viva San Fermín!

Magda en su primera noche en Pamplona. Cuando llegamos, la cosa ya estaba así: gente tomando en la calle, nigerianos tocando música, bandas con trompetas y batucadas, etc. La fiesta que no se acaba mientras duran los san fermines.



















Nicole y Magda carreteando con la tercera edad. Fíjense en la ropa: cuando llegamos en el bus, fue como un show: todos (pero todos!) vistiendo la misma tenida, pantalón y polera blanca, pañoleta roja al cuello y faja roja en la cintura.



















Magda bailando flamenco en la peña “El Juncal”, una especie de pub con flamenco en vivo que me hizo sentirme toda una española…y olé!



















Las niñas con sus tenidas de San Fermín. Pañoleta y polera característica (no quise comprar una blanca porque lo encontré muy fome), más la faja que no se alcanza a ver. La polera de Nicole simulaba estar manchada con sangre, y la mía es el diseño oficial de los san fermines de este año. Ángela Bustamante, amiga mía, yo te pregunto, ¿te gusta mi polera? Más te vale que sí, PORQUE COMPÉ UNA IGUAL PARA TI, claro que en color blanco, si la weá no es uniforme, jajaja… ya ves que sacaste regalo con tus fieles posteos, pero me la vas a tener que cobrar cuando llegue a Chile, porque en una de esas me arrepiento…